En ese sentido, también destacó la libertad que le da el propio Ulises a la hora de trabajar arriba del escenario. “Al principio era todo muy técnico y ahora fluye más. Ulises te deja laburar, vos llegás y Ulises dice: ‘Vos hacé tranquilo que no te voy a joder’ y literal no te jode”, comentó.
El animador también describió la complejidad que implica animar un baile de cuarteto y estar atento a todo lo que sucede durante el show. “El locutor de baile es complicado porque con un ojo ves al público, con el otro al artista, con un oído estás escuchando lo que dice el director y aparte estás hablando otra cosa que nada que ver. O sea, tenés que ser multifacético en ese minuto”, explicó.
Por otra parte, reveló cuáles son las canciones que más disfruta presentar en vivo. “Amada mía me gusta mucho por lo que significa el tema y para los desamores me gusta No quería lastimarme y Fuerte no soy. Lo presento, me pongo en las intras, subo el volumen”, expresó sobre esos momentos especiales del show.
Finalmente, el locutor contó cuál es la filosofía que eligió adoptar en el escenario junto al cuartetero: “Yo decidí en Ulises no meterme, que el artista brille y yo me meto cuando arranca y cuando termina”.
Por otra parte, Darío Quintero se animó a un juego improvisado que consistió en dar apertura a un show, conectando palabras sueltas que iban mostrándole los conductores. Aunque admitió que estuvo dificil, el animador lució su talento y logró concretar el desafío.


