De esta manera, La Konga cerró una propuesta que combinó nostalgia, innovación y la impronta cuartetera que la caracteriza, reafirmando su capacidad para unir géneros y sorprender con nuevas versiones.
La banda cerró la saga “Cuarteto ranchero” con un enganchado de dos clásicos adaptados al tunga tunga, completando cuatro días consecutivos de estrenos junto al histórico grupo de pop rock.